«Vive como lo harías para no avergonzarte en el caso de que se divulgara lo que haces, aún en el caso de que fuera mentira lo que se divulga».


Johann Sebastian Bach perteneció a una de las más destacadas familias musicales de todos los tiempos. Durante más de 200 años, la familia Bach produjo docenas de buenos intérpretes y compositores (durante siete generaciones dio 52 músicos de importancia). En aquella época, la iglesia luterana, el gobierno local y la aristocracia daban una significativa aportación para la formación de músicos profesionales, particularmente en los electorados orientales de Turingia y Sajonia. El padre de Johann Sebastian, Johann Ambrosius Bach, era un talentoso violinista y trompetista en Eisenach, una ciudad con cerca de 6000 habitantes en Turingia. El puesto involucraba la organización de la música profana y la participación en la música eclesiástica. Los tíos de Johann Sebastian eran todos músicos profesionales, desde organistas y músicos de cámara de la corte hasta compositores. Bach era consciente de los logros musicales de su familia, y hacia 1735 esbozó una genealogía, Ursprung der musicalisch-Bachischen Familie (Origen de la musical familia Bach), buscando la historia de las generaciones de los exitosos músicos de su familia.




Primeros años (1685-1703)



Johann Sebastian Bach nació el 21 de marzo de 1685, el mismo año que Georg Friedrich Händel y Domenico Scarlatti. La fecha de su nacimiento corresponde al calendario juliano, pues los alemanes aún no habían adoptado el calendario gregoriano, por el cual la fecha corresponde al 31 de marzo. Fue el octavo hijo (el hijo mayor tenía 14 años cuando Johann Sebastian nació)3 del matrimonio formado entre Maria Elisabetha Lämmerhirt y Johann Ambrosius Bach,4 que fue quien probablemente le enseñó a tocar el violín y los fundamentos de la teoría musical.5 Sus tíos eran todos músicos profesionales, cuyos cargos incluyen organistas de iglesia, músicos de cámara de la corte y compositores. Su tío Johann Christoph Bach lo introdujo en la práctica del órgano.

Su madre falleció en 1694, cuando Johan Sebastian tenía nueve años de edad, y su padre —que ya le había dado las primeras lecciones de música— falleció ocho meses después.6 Johann Sebastian, huérfano con 10 años, se fue a vivir y estudiar con su hermano mayor, Johann Christoph Bach, organista en la iglesia de San Miguel (Michaeliskirche) de Ohrdruf, una ciudad cercana.7 Allí copiaba, estudiaba e interpretaba música, incluyendo la de su propio hermano, a pesar de estar prohibido hacerlo porque las partituras eran muy valiosas y privadas y el papel de ese tipo era costoso. Aprendió teoría musical y composición, además de tocar el órgano, y recibió enseñanzas de su hermano, que le adiestró en la interpretación del clavicordio. Johann Christoph le dio a conocer las obras de los grandes compositores del Sur de Alemania de la época, como Johann Pachelbel (que había sido maestro de Johann Christoph) y Johann Jakob Froberger; de compositores del Norte de Alemania; de los franceses, como Jean-Baptiste Lully, Louis Marchand y Marin Marais, así como del clavecinista italiano Girolamo Frescobaldi. También en esa época estudió teología, latín, griego, francés e italiano en el gymnasium de la localidad.


A los catorce años, Johann Sebastian, junto a su amigo del colegio Georg Erdmann, mayor que él, fue premiado con una matrícula para realizar estudios corales en la prestigiosa Escuela de San Miguel en Luneburgo, no muy lejos del puerto marítimo de Hamburgo, una de las ciudades más grandes del Sacro Imperio Romano. Esto conllevaba un largo viaje con su amigo, que probablemente realizaron en parte a pie y en parte en carroza, aunque no se sabe con certeza. No hay referencias escritas de este período de su vida, pero los dos años de estancia en la escuela parecen haber sido decisivos, por haberle expuesto a una paleta más amplia de la cultura europea que la que había experimentado en Turingia. Además de cantar en el coro a capella, es probable que tocase el órgano con tres teclados y sus clavicémbalos. Quizás entró en contacto con los hijos de los nobles del Norte de Alemania, que eran enviados a esta escuela selectísima para prepararse en sus carreras diplomáticas, gubernamentales y militares.

Aunque existen pocas evidencias históricas que lo sustenten, es casi seguro que, durante la estancia en Luneburgo, el joven Bach visitó la iglesia de San Juan (Johanniskirche) y escuchó (y posiblemente tocó) el famoso órgano de la iglesia (construido en 1549 por Jasper Johannsen, y conocido como "el órgano de Böhm" debido a su intérprete más destacado), un instrumento cuyas prestaciones sonoras muy bien pudieron ser la inspiración de la potente Tocata y fuga en re menor. Dado su innato talento musical, es muy probable asimismo que tuviese un significativo contacto con los organistas destacados del momento en Luneburgo, muy particularmente con Georg Böhm (el organista de la Johanniskirche), así como a organistas en la cercana Hamburgo, como Johann Adam Reincken y Nicolaus Bruhns.14 Gracias al contacto con estos músicos, Johann Sebastian tuvo acceso probablemente a los instrumentos más grandes y precisos que había tocado hasta entonces. En esta etapa se familiarizó con la música de la tradición académica organística del Norte de Alemania, especialmente con la obra de Dietrich Buxtehude, organista en la iglesia de Santa María de Lübeck, y con manuscritos musicales y tratados de teoría musical que estaban en posesión de aquellos músicos.




Período de Weimar a Mühlhausen (1703–1708)



En enero de 1703, poco después de terminar los estudios y graduarse en San Miguel y de ser rechazado para el puesto de organista en Sangerhausen,16 nota 2 Bach logró un puesto como músico de la corte en la capilla del duque Johann Ernst III, en Weimar, Turingia. No está claro cuál era su papel allí, pero parece que incluía tareas domésticas no musicales. Durante sus siete meses de servicio en Weimar, su reputación como teclista se extendió tanto que le invitó a inspeccionar y dar el concierto inaugural en el flamante órgano de la iglesia de San Bonifacio de la cercana ciudad de Arnstadt, a 40 kilómetros al sudeste de Weimar.17 La familia Bach tenía estrechos vínculos con esta vieja ciudad de Turingia, al lado del Thüringenwald, o bosque de Turingia. En agosto de 1703, aceptó el puesto de organista en dicha iglesia, con obligaciones ligeras, un salario relativamente generoso y un buen órgano nuevo, afinado conforme a un sistema nuevo que permitía que se utilizara un mayor número de teclas. En esa época, Bach estaba emprendiendo la composición seria de preludios para órgano; estas obras, inscritas en la tradición del Norte de Alemania de preludios virtuosos e improvisatorios, ya mostraban un estricto control de los motivos (en ellas, una idea musical sencilla y breve se explora en sus consecuencias a través de todo un movimiento). Sin embargo, en estas obras aún faltaba para que el compositor desarrollara plenamente su capacidad de organización a gran escala y su técnica contrapuntística (donde dos o más melodías interactúan simultáneamente). Se estima que fue entonces cuando compuso su conocida obra Tocata y fuga en re menor.

Las fuertes conexiones familiares y el hecho de estar empleado por un entusiasta de la música no impidieron que surgiera tensión entre el joven organista y las autoridades después de varios años en el puesto. Johann Sebastian estaba insatisfecho con el nivel de los cantantes del coro; pero su empleador estaba muy molesto después de que Bach se ausentara de Arnstadt sin autorización durante varios meses en 1705-1706 para visitar en Lübeck al gran maestro Dietrich Buxtehude y asistir a su abendmusiken en la iglesia de Santa María (Marienkirche). Este episodio bien conocido de la vida de Bach implicaba que tuvo que caminar unos 400 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta a pie para pasar tiempo con el hombre al que posiblemente consideraba como la figura máxima entre los organistas alemanes. El viaje reforzó el influjo del estilo de Buxtehude como fundamento de la obra temprana de Bach y el hecho de que alargase su visita durante varios meses sugiere que el tiempo que pasó con el anciano tenía un alto valor para su arte. Johann Sebastian quería convertirse en amanuense (asistente o sucesor) de Buxtehude, pero no quiso casarse con su hija, que era la condición para su nombramiento.18

A pesar de su cómoda posición en Arnstadt, hacia 1706 parece que Bach se dio cuenta de que necesitaba escapar del entorno familiar y avanzar en su carrera. Le ofrecieron un puesto mejor pagado como organista en la iglesia de St. Blasius (San Blas, Divi Vlasi) de Mühlhausen, Turingia, una importante ciudad al norte. El año siguiente, tomó posesión de este mejor puesto, con paga y condiciones significativamente superiores, incluyendo un buen coro. A los cuatro meses de haber llegado a Mühlhausen, se casó, el 17 de octubre de 1707, con Maria Barbara Bach, una prima suya en segundo grado, con quien tendría siete hijos, de los cuales cuatro llegaron a la edad adulta. Dos de ellos —Wilhelm Friedemann Bach y Carl Philipp Emanuel Bach— llegaron a ser compositores importantes en el ornamentado estilo Rococó que siguió al Barroco.

La iglesia y el ayuntamiento de la ciudad debían de estar orgullosos de su nuevo director musical. De buena gana aceptaron los requerimientos de Bach e invirtieron una gran suma en la renovación del órgano de St. Blasius, y les agradó tanto la elaborada cantata festiva que Bach escribió para la inauguración del nuevo concejo de la ciudad en 1708 —Gott ist mein König, BWV 71, claramente al estilo de Buxtehude— que pagaron complacidos la publicación de la obra, y en dos ocasiones, en años posteriores, tuvo que regresar el compositor para dirigirla.

Sin embargo, su estancia en la ciudad terminaría el mismo año, cuando le fue ofrecido un puesto mejor en Weimar.




Período en Weimar (1708–1717)



Transcurrido apenas un año, en 1708, una nueva oferta de trabajo le llegó desde la corte ducal en Weimar. El retorno al lugar de su primera experiencia laboral fue esta vez muy diferente. El puesto de concertino, un excelente salario y la posibilidad de trabajar con músicos profesionales fueron seguramente motivo suficiente para dejar su puesto en Mühlhausen.12

Bach se trasladó con su familia a un apartamento muy cercano al palacio ducal. Al año siguiente nació su primer hijo y se unió a ellos la hermana mayor y soltera de Maria Barbara. Permaneció con ellos ayudando en las tareas domésticas hasta su muerte en 1729. En los siguientes años nacieron sus primeros hijos, de los cuales destacan Wilhelm Friedemann Bach y Carl Philipp Emanuel Bach.

A la muerte del príncipe Johann Ernst en 1707, su hermano Wilhelm Ernst había asumido el poder de facto. Por su anterior cercanía con el duque Johann Ernst, que había sido a su vez un avezado músico y admirador de la música italiana, Bach había estudiado las obras de Antonio Vivaldi, Arcangelo Corelli y Giuseppe Torelli, entre otros autores italianos, aprendiendo a escribir aperturas dramáticas y asimilando su dinamismo y emotividad armónica, transcribiendo sus obras y aplicando dichas cualidades a sus propias composiciones, que a su vez eran interpretadas por el conjunto musical del duque Wilhelm Ernst.

Este período en la vida de Bach fue fructífero y comenzó un periodo sostenido de composición de obras para teclado y orquestales. Alcanzó el nivel de competencia y confianza para ampliar las estructuras existentes e incluir influencias del exterior. Bach absorbió estos aspectos estilísticos en parte mediante la transcripción de conciertos para cuerda y viento para clavecín y órgano de Vivaldi; muchas de esas obras transcritas son todavía interpretadas con frecuencia. Bach se sintió atraído especialmente con el estilo italiano en el que uno o más instrumentos solistas alternan sección por sección con la orquesta completa a través de un movimiento.19

Continuó tocando y componiendo para órgano e interpretando música de concierto con el conjunto del duque.12 También comenzó a componer preludios y fugas que fueron posteriormente recopilados en su obra monumental El clave bien temperado (Das Wohltemperierte Clavier),20 que consta de dos libros compilados en 1722 y 1744,21 cada uno conteniendo un preludio y fuga en cada tonalidad mayor y menor. Fue impreso por primera vez en 1801.

En el ambiente familiar comenzó a escribir la obra Orgelbüchlein (Pequeño libro para órgano) para su hijo mayor Wilhelm Friedemann, obra didáctica que dejó inconclusa. Contenía corales tradicionales luteranas, creadas en texturas complejas para formar organistas.

En 1713, le ofrecieron un puesto en Halle cuando aconsejó a las autoridades durante la renovación de Christoph Cuntzius del órgano principal de la galería oeste de la Marktkirche Unser Lieben Frauen. Johann Kuhnau y Bach y volvieron a tocar cuando se inauguró en 1716.22 23 Los musicólogos debaten si su primera cantata Christen, ätzet diesen Tag BWV 63, fue estrenada aquí en 1713,24 o si fue interpretada para el bicentenario de la Reforma Protestante en 1717.25

En 1717, ocurre en Dresde el anecdótico intento de duelo musical con Louis Marchand (se dice que Marchand abandonó la ciudad tras escuchar previamente y a escondidas a Bach).26 Ese mismo año, con motivo del fallecimiento del maestro de capilla (o Kapellmeister) de la corte, Bach solicitó el puesto vacante, pero el duque decidió otorgárselo al hijo del fallecido maestro de capilla. Esto lo decepcionó profundamente y lo impulsó a presentar su renuncia, lo que disgustó al duque Wilhelm Ernst, que ordenó su arresto por algunas semanas en el castillo antes de aceptarla. Según una traducción del informe del secretario del tribunal, fue encarcelado durante casi un mes antes de ser despedido desfavorablemente.




Köthen (1717–1723)



Bach comenzó a buscar un trabajo más estable que propiciara sus intereses musicales. El príncipe Leopold de Anhalt-Cöthen contrató a Bach como maestro de capilla en 1717. El príncipe Leopold, que también era músico, apreciaba su talento, le pagaba bien y le dio un tiempo considerable para componer y tocar. Sin embargo, el príncipe era calvinista y no solía usar música elaborada en sus misas; por esa razón, la mayoría de las obras de Bach de este período fueron profanas.28 Como ejemplo están las Suites para orquesta, las seis Suites para violonchelo solo, las Sonatas y partitas para violín solo y los Conciertos de Brandeburgo.29 También compuso cantatas profanas para la corte, como Die Zeit, die Tag und Jahre macht, BWV 134a.

A pesar de haber nacido en el mismo año y de estar separados únicamente por alrededor de 130 kilómetros, Bach y Händel nunca se conocieron. En 1719, Bach realizó un viaje de unos 30 kilómetros desde Köthen hasta Halle con la intención de conocer a Händel, sin embargo éste había abandonado recientemente la ciudad.30 En 1730, Friedmann, el hijo de Johann Sebastian, viajó a Halle para invitar a Händel a visitar a la familia Bach en Leipzig, sin embargo dicha visita nunca tuvo lugar. Su mujer, Ana Magdalena, contó cómo le encantaba a su marido transcribir durante horas las partituras de Händel y cómo hablaba siempre de él y de su música con verdadera devoción.31

El 7 de julio de 1720, mientras Bach estaba de viaje con el príncipe Leopold en Carlsbad (Karlovy Vary), la tragedia llegó a su vida: su esposa, Maria Barbara Bach, murió repentinamente. Algunos especialistas señalan que en memoria de ella compuso la Partita para violín solo n.º 2, BWV 1004, en especial, su última sección, la «Chacona». Al año siguiente, Bach conoció a Anna Magdalena Wilcke, una joven y talentosa soprano que cantaba en la corte de Köthen. Se casaron el 3 de diciembre de 1721.32 Pese a la diferencia de edad —ella tenía 17 años menos— tuvieron un matrimonio estable. Juntos tuvieron trece hijos más, seis de los cuales llegaron a edad adulta: Gottfried Heinrich, Johann Christoph Friedrich y Johann Christian, todos ellos llegaron a ser músicos destacados; Elisabeth Juliane Friederica (1726–81), quien se casó con el alumno de su padre Johann Christoph Altnickol; Johanna Carolina (1737–81); y Regina Susanna (1742–1809).




Leipzig (1723–1750)



En 1723, fue nombrado cantor de la Thomasschule en la Iglesia Luterana de Santo Tomás (Thomaskirche) de Leipzig y director musical de las principales iglesias de la ciudad, San Nicolás (Nikolaikirche) y San Pablo (Paulinerkirche), la iglesia de la Universidad.34 Era prestigioso puesto en la ciudad mercantil líder del Electorado de Sajonia, un electorado vecino de Turingia. Aparte de sus breves ocupaciones en Arnstadt y Mühlhausen, éste fue el primer trabajo estatal de Bach, en una carrera que había estado estrechamente ligada al servicio a la aristocracia.

Este puesto final, que mantuvo durante 27 años hasta su muerte, lo puso en contacto con las maquinaciones políticas de su empleador: el Ayuntamiento de Leipzig, dentro del cual había dos facciones: los absolutistas, leales al monarca sajón en Dresde, Augusto II de Polonia llamado el Fuerte, y la facción de la ciudad-estado, que representaba los intereses de la clase mercantil, los gremios y los aristócratas menores. Bach fue contratado por los monárquicos, en particular por el alcalde de aquella época, Gottlieb Lange, un abogado joven que había servido en la corte de Dresde. Coincidiendo con el nombramiento de Bach, a la facción de la ciudad-estado se le otorgó el control de la Thomasschule, siendo Bach requerido para varios compromisos con respecto a sus condiciones de trabajo.

El trabajo de Bach le requería instruir a los estudiantes de la Thomasschule en el canto y proveer semanalmente de música sacra a las principales iglesias de la ciudad. Además, tenía que enseñar latín, pero le permitieron emplear a un ayudante para que lo hiciera en su lugar. Le encargaron una cantata para el servicio de los domingos y días festivos en la iglesia durante el año litúrgico. Habitualmente interpretaba sus propias cantatas, muchas de las cuales fueron compuestas durante sus primeros tres años en Leipzig. La primera de ellas fue Die Elenden sollen essen, BWV 75, representada por primera vez en la Nikolaikirche el 30 de mayo de 1723, el primer domingo después del Domingo de Trinidad. Bach recopiló sus cantatas en ciclos anuales. Cinco son mencionados en sus obituarios, aunque sólo existen tres.35 La mayoría de estas obras se utilizan en las lecturas del Evangelio prescritas para cada domingo y día festivo en el año luterano. Bach comenzó un segundo ciclo anual el primer domingo después del de Trinidad de 1724 y compuso únicamente cantatas corales, muchas de ellas fueron compuestas usando himnos tradicionales de la Iglesia. Entre ellos se incluyen O Ewigkeit, du Donnerwort, BWV 20; Wachet auf, ruft uns die Stimme, BWV 140; Nun komm, der Heiden Heiland, BWV 62; y Wie schön leuchtet der Morgenstern, BWV 1.

Para los ensayos e interpretaciones de estas obras en la iglesia de Santo Tomás, Bach probablemente se sentaba al clave o dirigía frente al coro de espaldas a la congregación. A la derecha del órgano en una galería lateral estarían las maderas, los metales y timbales, y a la izquierda los instrumentos de cuerda pulsada.

El ayuntamiento sólo otorgaba alrededor de ocho instrumentistas permanentes, limitación que fue fuente de constante fricción con el cantor, que tuvo que reclutar al resto de los veinte o más músicos requeridos para las partituras medianas o grandes, en la universidad, la Thomasschule y el público. El órgano o el clave era probablemente tocado por el compositor (cuando no estaba de pie dirigiendo), el organista de casa, o uno de sus hijos, Wilhelm Friedemann o Carl Philipp Emanuel.

Bach seleccionaba a los coristas, sopranos y contraltos de la Thomasschule y a los tenores y bajos de la Thomasschule y de cualquier lugar de Leipzig. Las intervenciones en bodas y funerales daban un ingreso extra a estos grupos; es probable que para este propósito, y para el entrenamiento escolar, escribiese al menos seis motetes, la mayoría para doble coro.36 Como parte de su trabajo regular en la iglesia, dirigía motetes de la Escuela veneciana y de alemanes como Heinrich Schütz, que servirían como modelos formales para sus propios motetes.

Bach amplió sus horizontes compositivos más allá de la liturgia al hacerse cargo, en marzo de 1729, de la dirección del Collegium Musicum, un conjunto de representación de música profana iniciado por el compositor Georg Philipp Telemann. Esta fue una de las docenas de sociedades privadas en las principales ciudades germanoparlantes que fueron creadas por estudiantes universitarios activos musicalmente; estas sociedades se fueron haciendo progresivamente más importantes en la vida pública musical y fueron típicamente lideradas por los músicos profesionales más destacados de cada ciudad. En palabras de Christoph Wolff, asumir la dirección fue un movimiento astuto que «consolidó el firme control que ejercía Bach sobre las principales instituciones musicales de Leipzig».37 Durante todo el año, el Collegium Musicum de Leipzig paticipaba regularmente en escenarios como la Cafetería Zimmermann (Zimmermannsches Caffeehaus), una cafetería en la calle Sainte-Catherine frente a la plaza del mercado. Muchas de las obras de Bach durante las décadas de 1730 y 1740 fueron escritas e interpretadas para el Collegium Musicum; entre esas obras se encuentran parte de sus Clavier-Übung y muchos de sus conciertos para violín y clave.

Si bien está claro que nadie en el ayuntamiento dudaba del genio de Bach, hubo una constante tensión entre el cantor, que se consideraba el líder de la música eclesial de la ciudad, y la facción de la ciudad-estado, que lo veía como un maestro de escuela y quería reducir el énfasis en la composición de música tanto para la iglesia como para la Thomasschule. A partir de 1730, la facción de la ciudad-estado estaría encabezada por el teólogo y filólogo Johann August Ernesti. Profesor en la Universidad de Leipzig, Ernesti, junto con buena parte del claustro de la Universidad, propugnaba un cambio de modelo educativo que se reorientaría hacia disciplinas más ilustradas como las ciencias naturales o la filología. Las múltiples prerrogativas de Bach como cantor de Santo Tomás chocaban con esta pretensión, por lo que pronto surgiría una agria disputa entre Bach y Ernesti, que pretendía relegar la importancia de la música a un segundo puesto, y retirar al cantor toda competencia en materia educativa. El nivel de la disputa llegó a tal punto que Bach pidió ayuda al rey de Polonia, Gran Duque de Lituania y Elector de Sajonia, Augusto III, que intervino a su favor. El hecho de que Bach hiciera intervenir al elector de Sajonia escandalizó a la corporación de Leipzig, que consideraba el asunto como un tema local y la actitud de Bach como propia de alguien con delirios de grandeza. Tras la disputa, las relaciones entre Bach y sus patronos locales se degradarían rápidamente. Sea como fuera, el ayuntamiento nunca cumplió la promesa -que hizo Lange en la entrevista inicial- de ofrecer un salario de 1000 táleros anuales, si bien se ofreció a Bach y a su familia una reducción de impuestos y un buen apartamento en una de las alas de la Thomasschule, que fue renovado con gran gasto en 1732.

En 1733, Bach compuso el «Kyrie» y «Gloria» de la Misa en si menor. Presentó el manuscrito a Augusto III, en un intento finalmente exitoso de persuadir al monarca para que lo nombrara Compositor Real de la Corte. Posteriormente extendió dicha obra en una misa completa, añadiendo un «Credo», «Sanctus» y «Agnus Dei», cuya música fue sacada casi por completo de sus propias cantas. El nombramiento de Bach como compositor de la corte fue parte de su larga disputa para conseguir un mayor poder de negociación con el ayuntamiento de Leipzig. Aunque la misa completa probablemente nunca se representó durante la vida del compositor,40 está considerada entre la obras corales más grandes de todos los tiempos. Entre 1737 y 1739, el antiguo alumno de Bach Carl Gotthelf Gerlach asumió el puesto de director del Collegium Musicum.

En 1747, fue invitado a la corte de Federico II el Grande en el Palacio de Sanssouci (Potsdam), donde uno de de sus hijos, Carl Philipp Emanuel, estaba al servicio del monarca como clavecinista de la corte. El rey interpretó un tema para Bach y lo desafió a improvisar una fuga basada en su tema. El compositor improvisó una fuga en tres partes en el pianoforte del monarca, entonces una novedad, y posteriormente presentó al rey Federico la Ofrenda musical, que consistía en fugas, cánones y un trío basado en ese tema. Su fuga en seis partes incluye un tema ligeramente alterado más adecuado para una extensa elaboración.

Ese mismo año, Bach se unió a la Correspondierende Societät der musicalischen Wissenschaften de Lorenz Christoph Mizler después de una larga preparación formal que era necesaria para acceder a la Sociedad. Mizler llamó a su antiguo profesor uno de sus «guten Freunde und Gönner» («buenos amigos y patrocinadores»). Esto es particularmente notable porque Mizler era un apasionado representante de la Ilustración alemana y polaca. La afiliación de Bach tuvo varios efectos. Con ocasión de su entrada en la Sociedad, Bach compuso Einige canonische Veraenderungen, / über das / Weynacht-Lied: / Vom Himmel hoch da / komm ich her (BWV 769). En 1746, durante la preparación de la entrada del compositor, Elias Gottlob Haussmann pintó el famoso retrato de Bach. Se tenía que enviar un retrato a cada miembro de la Sociedad.nota 4 Bach dedicó por este retrato el Canon triplex a 6 (BWV 1076) a la Sociedad. La Sociedad insistió en realizar un obituario de cada miembro. Por lo que Mizler inició la historia de las biografías de Bach en la Musikalische Bibliothek. A menudo se argumentó que otras obras tardías del compositor pudieron tener conexión con la teoría musical basada en la Sociedad. Una de esas obras fue El arte de la fuga, que compuso poco antes de su muerte, pero que Bach nunca completó la fuga final. Consiste en 18 fugas y cánones complejos basados en un tema simple.48 Fue publicada a título póstumo en 1751.

La obra final de Bach completada fue un preludio coral para órgano, titulado Vor deinen Thron tret ich hiermit, BWV 668a, que dedicó a su yerno Johann Christoph Altnickol, desde su lecho de muerte. Cuando se cuentan las notas de los tres pentagramas de la cadencia final y son aplicados en un alfabeto romano, se encuentran las iniciales «JSB»




Fallecimiento (1750)



La salud de Bach empeoró en 1749; el 2 de junio, Heinrich von Brühl escribió a uno de los burgomaestres de Leipzig para pedirle que su director de música, Gottlob Harrer, ocupara los cargos de Thomascantor y director musical «ante el eventual [...] fallecimiento del señor Bach».51 Bach se fue quedando progresivamente más ciego, por lo que el cirujano británico John Taylor lo operó durante su visita a Leipzig entre marzo y abril de 1750.

El 28 de julio de 1750, Johann Sebastian Bach fallecía a la edad de 65 años.12 Un periódico de la época informó que «las infelices consecuencias de su muy poco exitosa operación» fueron la causa de su muerte.53 Historiadores modernos especulan con que la causa de su muerte fue una apoplejía complicada por una neumonía.54 55 56 Su hijo Emanuel y su alumno Johann Friedrich Agricola escribieron su obituario.57 Actualmente se cree que su ceguera fue originada por una diabetes sin tratar. Según ciertos médicos, padecía de blefaritis, enfermedad ocular visible en los retratos de sus últimos años.

Las posesiones de Bach incluían cinco clavecines, dos laúd-clave, tres violines, tres violas, dos violonchelos, una viola da gamba, una laúd y una espineta y 52 «libros sagrados», incluyendo obras de Martín Lutero y Flavio Josefo.58 Inicialmente fue enterrado en el viejo cementerio de San Juan en Leipzig. Su tumba estuvo sin identificar durante casi 150 años. En 1894, su ataúd fue encontrado finalmente y trasladado a una cripta en la iglesia de San Juan. Este edificio fue destruido durante un bombardeo del bando aliado durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que desde 1950 los restos de Johann Sebastian Bach están ubicados en una tumba en la iglesia de Santo Tomás de Leipzig




Producción musical



En la música de Johann Sebastian Bach se sintetiza toda la tradición de la música clásica europea precedente: la polifonía que iniciaron Perotín y Léonin, la música renacentista de Giovanni Pierluigi da Palestrina, el primer Barroco de Girolamo Frescobaldi, y la de autores de su época como Dietrich Buxtehude y Antonio Vivaldi. De este último aprendió, copió y adaptó obras desde su juventud: así lo hizo en Weimar, cuando, gracias al duque, pudo versionar algunas de sus obras en sus Conciertos BWV 592-597 y BWV 972-987).

Bach dominaba los dos estilos principales de su época, el francés y el italiano, y de hecho su producción está muy influida por el concierto italiano y la suite francesa.61 Sintetizó en sus obras elementos de ambos junto a rasgos autóctonos alemanes como el complejo contrapunto alemán del norte y el coral, del que hace amplio uso en sus obras religiosas. Resulta de todo ello un estilo fácilmente reconocible, moderno pero de claras raíces en el pasado.60 Es así que hizo amplio uso de la técnica y formas alemanes del órgano (tocatas, preludios, fugas, corales), franceses del clave (suites, oberturas) e italianos del violín (conciertos, sonatas, sinfonías).

Escribió en casi todos los géneros y formas de su época, en multitud de combinaciones instrumentales y vocales. Culminó y realizó obras destacables en todos ellos, abarcando todos los aspectos, elevando muchos de ellos a un nivel superior e incluso creando géneros nuevos, como la sonata para teclado y un instrumento.60 Única excepción fue la ópera,62 género para el cual no compuso, aunque el lenguaje e influencia de la ópera seria del siglo XVIII está presente e impregna su producción vocal.60 La influencia de la ópera se plasma sin embargo especialmente en las cantatas, pasiones y oratorios, donde Schweigt stille, plaudert nicht, BWV 211 (conocida como Cantata del café) de 1735 es prácticamente como una pequeña ópera sin representación escénica, y la Pasión según san Mateo, BWV 244 (1727), una gran ópera religiosa sin representación. Aquí Bach muestra interés en un género en el que no llegó a componer, aunque sí a escuchar, como en 1735 cuando -acompañado de uno de sus hijos- asistió a la representación de una ópera de Jean Christophe Geiser.

En algunas formas es el gran maestro de todos los tiempos. Sus pasiones son las mejores obras de todo el repertorio, igual que las cantatas sacras o las tocatas y fugas. Después de Bach, algunas de estas formas musicales fueron cayendo en el olvido para los grandes compositores.

Durante los últimos años de su vida –dominados ya en Alemania por la estética de la Ilustración– su obra fue considerada anticuada, árida, difícil y muy llena de adornos. Por entonces, el estilo musical había cambiado notablemente, y las nuevas generaciones de músicos componían de forma muy diferente a Bach: era el llamado estilo preclásico o galante, en el que la música era predominantemente homofónica, y apenas asomaba el cargado contrapunto que Bach usó. Así, en 1737, Johann Adolph Scheibe, crítico musical de la nueva mentalidad ilustrada, criticó duramente la música de Bach: «Espera que instrumentistas y cantantes hagan lo mismo que él cuando toca el clavecín».

Tras su muerte la música tomará una dirección en la que su obra no tendrá cabida; él es el punto final respecto a una forma de entender la música que se remontaba a la Edad Media, cuando tenían más importancia la polifonía que la armonía o el timbre. Pero Bach también fue innovador y abrió caminos para la música del futuro: por ejemplo fue el primer gran maestro del concierto para teclado, pudiendo considerarse como el primero el quinto Concierto de Brandeburgo, BWV 1050 (1719), en el cual el teclado adquiere un papel solista que hasta entonces nunca había tenido, y que continuó en la serie de conciertos BWV 1052-1065 (1735). Después, Händel y Vivaldi tomarían ejemplo de esta novedad y compusieron sus Conciertos para órgano, opus 4 (1735) y Concierto para clavecín, RTV 780 respectivamente, fundándose así un nuevo género que adquiriría enorme importancia en los siglos posteriores.




Originalidad de su obra



Carátula original de la copia manuscrita de Johann Sebastian Bach de El clave bien temperado. Dice, en alemán, (con la letra manuscrita del compositor): «El "[instrumento de] teclado bien temperado", o preludios y fugas en todos los tonos y semitonos, ambos con la tercera mayor o ut, re, mi y con la tercera menor o re, mi fa, están compuestos para la práctica y el provecho de los jóvenes músicos deseosos de aprender y para el entretenimiento de aquellos que ya conocen este arte».
Bach compuso para la mayoría de instrumentos de su época. Durante toda su vida trató de mejorar sus obras corrigiéndolas y perfeccionándolas, y nunca se dejó influir por las opiniones del público. Creía que el artista podía educar al público y no aceptaba realizar piezas facilistas para lograr aceptación.

Los cantantes se quejaban de la dificultad de su música de iglesia sobre todo en la composición de sus coros llenos de esplendor y solemnidad. Su manera de unir unas con otras las distintas voces del órgano, o sea, su manera de usar los registros, era tan fuera de lo común que muchos organistas y constructores de órganos se asustaban cuando lo veían emplear los registros.

Cuando, en 1747, observó los planos del nuevo teatro de la ópera en Berlín, enseguida descubrió cuanto era bueno o defectuoso con relación al efecto sonoro en el recinto. Podía tocar un mismo tema, en el órgano, sin parar, convirtiéndolo en un preludio, luego una fuga, luego un trío, luego un cuarteto y si quería en un coral en tres o cuatro voces del modo más variado sin abandonar el mismo tema. Se lo llamaba a menudo para examinar a candidatos a organistas o nuevo órganos.

A sus contemporáneos (como el compositor Joahnn Adolf Scheibe) las piezas de Bach les resultaban extremadamente difíciles de ejecutar, por sus ampulosos ornamentos y los adornos enredados, con todas las voces sonando simultáneamente y con la misma dificultad, sin que se reconociera en ellas ninguna voz principal.nota 5 Las voces salen juntas de su sitio, se separan en el camino y se encuentran de nuevo en la meta misma.64

Componía sus obras con un estilo totalmente puro y cada pieza tiene una completa unidad de carácter, con ritmo, melodía y armonía propias. Su método procedía progresivamente, paso a paso, de lo más fácil a lo más difícil. Bach nunca escribió nada teórico sobre música, su enseñanza sólo llegó a la posteridad a través de sus discípulos.nota 6

Desdeñaba la facilidad, nunca se inclinó hacia lo fácil y gracioso, nunca compuso una fuga que fuese sencilla o un pasaje obvio o fácil que no estuviese recargado por acompañamientos rudos y difíciles.nota 7

Al componer, Bach infringía muy ocasionalmente, por razones artísticas, las reglas tradicionales establecidas,64 como la prohibición de octavas y quintas paralelas o la duplicación de la sensible. Otros rasgos sobresalientes de su estilo fueron la cuidadísima conducción de las voces en su contrapunto (ninguna de ellas carecía jamás de interés propio), el carácter siempre polifónico de su escritura (incluso, paradójicamente, cuando escribe a una sola voz, pues esta lleva implícitas varias voces reales que suenan alternando en notas sucesivas) y la enorme y sistemática variedad de su invención, como en los temas de fuga o en las texturas de sus preludios.




Influencias



La música de Johann Sebastian Bach tiene múltiples influencias, directas e importantes, que proceden de compositores del siglo XVII y principios del XVIII de Alemania central como Johann Christoph Bach, Johann Pachelbel, Johann Kuhnau, Johann Ludwig Bach, Johann Gottfried Walther, Johann Georg Pisendel, Silvius Leopold Weiss y Johann Friedrich Fasch; de Alemania del Norte, entre los que se incluyen Johann Adam Reincken, Dietrich Buxtehude, Nicolaus Bruhns y Georg Böhm; de Alemania del Sur, como Johann Jakob Froberger, Johann Caspar Kerll, Johann Caspar Ferdinand Fischer y Johann Joseph Fux; franceses, entre los que se encuentran André Raison, François Dieupart, François Couperin, Louis Marchand y Nicolas de Grigny; e italianos, tales como Giovanni Pierluigi da Palestrina, Girolamo Frescobaldi, Arcangelo Corelli, Giovanni Legrenzi, Giovanni Battista Bassani, Giuseppe Torelli, Alessandro Marcello, Tomaso Albinoni, Antonio Vivaldi, Benedetto Marcello, Nicola Antonio Porpora, Francesco Durante, Giovanni Alberto Ristori y Giovanni Battista Pergolesi.

Bach también se interesaba, estudiaba y se influenciaba de compositores contemporáneos, teniendo con muchos de ellos relación personal directa. Entre ellos, cabe mencionar a Jan Dismas Zelenka, Johann Mattheson, Georg Philipp Telemann, Reinhard Keiser y Georg Friedrich Händel.




Bach en la cultura popular



Johann Sebastian Bach es uno de los compositores más conocidos de la música clásica. Su imagen ha sido utilizada en diversos formatos artísticos y de otra índole, como pósters, caricaturas y postales. Se han emitido sellos postales y otros documentos filatélicos y numismáticos en numerosos países del mundo, en muchos casos para conmemorar los aniversarios de su nacimiento y muerte.88 También se han acuñado monedas, medallas y medallones conmemorativos.

Su imagen ha sido utilizada en diversos artículos de merchandising, como relojes, objetos para fumar (como pipas, vitolas de puro o cajetillas de tabaco), tazas y jarras, muñecos de juguete, o caramelos y chocolatinas.

En Alemania, durante el siglo XX, muchas calles fueron nombradas en su honor. Además, se erigieron estatuas y placas conmemorativas en diversos países del mundo, incluyendo a Alemania, Bélgica, Canadá, China, Finlandia, Francia, Países Bajos, Irlanda, España, Reino Unido y Estados Unidos.95 También se han realizado bustos y estauillas con su imagen96 y aparece en las vidrieras de varias iglesias.

Su música ha sido incluida tres veces –más que ningún otro compositor– en el Disco de oro de las Voyager, una grabación fonográfica que contiene un amplio conjunto de imágenes, sonidos comunes, lenguajes y música de la Tierra, enviada al espacio exterior con las sondas espaciales Voyager.

El asteroide (1814) Bach, descubierto el 9 de octubre de 1931 por Karl Wilhelm Reinmuth, recibe su nombre en honor al compositor.

En 1985, cuando se cumplieron 300 años de su nacimiento, se editó el primer registro completo de todas las cantatas sacras, dirigido por Helmuth Rilling. La edición constaba de 69 CD y fue realizada por el sello alemán Hänssler.99 En 1989, se terminó el ciclo comenzado en 1971 del registro de cantatas realizado por Gustav Leonhardt y Nikolaus Harnoncourt y se editó en 60 CD del sello discográfico Teldec. Esta grabación fue revolucionaria, aplicando la concepción histórica de la interpretación y cambiándola para siempre.99 En 2000, se celebraron los 250 años de su muerte y tres sellos discográficos (Brilliant, Hänssler y Teldec) publicaron ediciones conmemorativas con toda la música grabada del compositor alemán, en 155, 172 y 160 CD, respectivamente.


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