Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.


Concepción y nacimiento



La mayoría de los estudiosos consideran a Kapilavastu, en el actual Nepal, como el lugar de nacimiento del Buda Gautama. Otras posibilidades son Lumbini, en el actual Nepal.j También pudo ser en Kapilesvara, Orissak y Piprahva, Uttar Pradesh, en la India actual.

En la India se cree que el Sakiamuni debió haber nacido en un día de luna llena en el mes de Vaisaka (entre abril y mayo), como un chatria, era hijo de Sudodana, el elegido jefe de la nación Sakia, cuya capital era Kapilavastu, la cual, durante la vida del Buda Gautama, fue anexada posteriormente al creciente reino de Kosala. Gautama era el apellido —el linaje del mítico sabio Gótama— de Sidarta. Su madre, la reina Mayadeví esposa de Sudodana, era una princesa Koli. La leyenda cuenta que en la noche en la que Sidarta fue concebido, la reina Maya soñó que un elefante blanco con seis blancos colmillos entraba por su costado derecho, diez meses lunares más tarde nació Sidarta. De acuerdo a la tradición sakia, la reina Maya debía dar a luz en el reino de su padre, así que cuando se acercaba el día de la concepción dejó Kapilavastu. Sin embargo estaba dicho que su hijo nacería en un jardín en el camino entre Kapilavastu y Lumbini, bajo un árbol sala.

El día del nacimiento del Buda es ampliamente celebrado en los países de tradición teravada, a dicha celebración se le conoce como Vesak. El aniversario del Buda Gautama es llamado «Buda Purnima». Diversas fuentes sostienen que la madre del Buda Gautama murió al momento de su nacimiento, otras dicen que fue unos cuantos días más tarde y otras sostienen que fue luego de siete días. El niño recibió el nombre de Sidarta que significa «el que logra su propósito». Durante las celebraciones del nacimiento, el ermitaño vidente Ásita descendió desde su residencia en la montaña y anunció que el niño se convertirá en un gran rey (chakravarti) ​​o en un gran monje asceta (sadu). Según los relatos tradicionales, esta profecía fue pronunciada después de que Sidarta puso sus pies en el cabello de Ásita y este último examinó sus marcas de nacimiento. Al quinto día después del nacimiento de Sidarta, Sudodana celebró una ceremonia de imposición de nombre e invitó a ocho eruditos brahmanes para que predijesen el futuro de su hijo. Todos dieron una doble predicción: o que el bebé se convertiría en un gran rey o bien llegaría a ser un gran hombre santo. Kaundinya, el más joven brahmín —que más tarde llegaría a ser el primer arjat, diferente a Sidarta Gautama—, logró hacerse a la fama de ser el único que predijo inequívocamente, que Sidarta se convertiría en un Buda.

Si bien la tradición y la leyenda posteriores caracterizan a Sudodana como un monarca heredero, descendiente de la dinastía solar de Iksuakú, muchos estudiosos piensan que Sudodana era el jefe electo de una confederación tribal.

Los textos tardíos indican que Gautama no estaba familiarizado con las enseñanzas religiosas dominantes de su tiempo hasta que se fue en su búsqueda religiosa, la cual, se dice, pudo haber sido motivada por la preocupación existencialista de la condición humana.34 En esa época existían en India muchas ciudades-estado, llamadas majayanapadas. Eran comunes en esa época las repúblicas y señoríos con poder político difuso y estratificación social limitada, las cuales son conocidas como gana-sanghas.35 No parece que esta comunidad hubiese tenido un sistema de castas. No era una monarquía y parece que estaba estructurada ya sea como un oligarquía, o como un tipo de república.36 La estructura gubernamental gana-sangha era una alternativa política más igualitaria que las altamente jerarquizadas estructuras de otros reinos, estas últimas parecen haber influido en el desarrollo de las jerarquías tipo Sramana, o las tipo jain y la sangha budista que tendieron a una estructuración monárquica tipo védica.




Primeros años de vida y matrimonio



Sidarta fue criado por su tía materna más joven Mahapajapati Gotami. La tradición dice que él estaba destinado desde su nacimiento a ser un príncipe y que había construido tres palacios —para ser ocupados por temporadas—. Aunque la más reciente opinión erudita pone en duda tal hecho. El rey Sudodana, su padre, deseaba que su hijo se convirtiese en un gran rey y lo protegió de las enseñanzas religiosas, del conocimiento de la existencia del sufrimiento (Duka).

Cuando llegó a la edad de 16 años, según se narra, su padre arregló su matrimonio con una prima de su misma edad llamada Yasodara. Según los relatos tradicionales, ella dio a luz al unigénito del Buda Gautama llamado Rajula. Se dice que durante 29 años Sidarta vivió como príncipe en Kapilavastu hasta el incidente de los cuatro encuentros. Aunque el padre de Sidarta se aseguró en proveerle todo lo que podía necesitar o desear, las escrituras budistas cuentan que el futuro Buda sintió que la riqueza material no era el objetivo final de la vida.




La «gran renuncia», los «cuatro encuentros» y vida ascética



Las biografías continúan narrando que pese a los esfuerzos de su padre para ocultarle a los enfermos, los ancianos y el sufrimiento; el Sakiamuni dejó el palacio para reunirse con sus súbditos y, estando ello, durante su recorrido vio a un hombre viejo. Cuando su cochero Chana le explicó que todas las personas envejecían, el príncipe continuó los siguientes trayectos fuera del palacio. Estando en ello, encontró a un hombre enfermo, un cadáver en descomposición y un asceta. Estos cuatro encuentros deprimieron a Sidarta Gautama, por eso se esforzó en vencer al envejecimiento, la enfermedad y la muerte llevando la vida de un asceta.

Acompañado por Chana y montando su caballo Kantaka, Gautama renunció a su palacio y se dedicó a llevar una vida mendicante. Se dice que, «el sonido de los cascos del caballo fue apagado por los dioses» para evitar que los guardias notasen su partida.

Inicialmente, Gautama fue a Rajagaha —actual Rajgir, en el estado indio de Bihar— e inició su vida ascética pidiendo limosna en las calles. A este incidente se le conoce como la gran renuncia. Después, los hombres de Bimbisara, rey del gran reino de Magadja, reconocen a Sidarta y lo llevan ante él y es así como se entera de su búsqueda, Bimbisara ofreció el trono a Sidarta, pero éste rechaza la oferta, mas promete regresar una vez haya alcanzado la iluminación.

Deja Rajagaha y practicó la meditación yoga bajo la tutela de dos maestros anacoretas. Después de que llega a dominar las enseñanzas impartidas por el maestro Arada Kalama, los kalamas le invitan a suceder al maestro. Sin embargo, Gautama se sintió insatisfecho por este logro en la práctica del yoga y se desplaza hasta donde está el maestro Udaka Ramaputta y se convierte en su alumno. Con él aprendió diferentes técnicas de meditación y logró altos estados de conciencia. En esencia, las distintas ideas que examinó Sidarta intentaban redefinir la unión del individuo (Atman) con un absoluto (Brahmā)n para así lograr la liberación. Y una vez más se le preguntó que si quería tomar el lugar de su maestro, y otra vez se sintió insatisfecho, y parte de nuevo.

Sidarta y cinco de sus compañeros se disponen a endurecer aún más la austeridad que practicaban. Intentaron lograr la iluminación mediante la privación del uso de todo bien material, incluidos los alimentos, y la práctica de la mortificación. Llegó a estar esquelético a causa de no ingerir prácticamente ningún alimento, con excepción de una hoja o una nuez por día. Es por esto que le faltaron las fuerzas un día en que fue a bañarse y por poco muere ahogado. Este incidente lo lleva a reconsiderar su sendero hacia la iluminación. Estando en ello, le llega un recuerdo de su infancia donde ve a su padre arando el campo y logra un estado concentrado y atento que era dichoso y refrescante: el dhyana.

Aprendió dos cosas de suma importancia: primero, que el ascetismo extremo no conducía a la liberación total, sino que era preciso algo más; y segundo, que, alcanzado cierto punto, ningún maestro era capaz de enseñar nada más. Partió decidido a no seguir buscando fuentes externas de sabiduría, sino a encontrarlas dentro de sí mismo.

Otra versión mítica de esta etapa de su vida nos dice que Sidarta, en sus extremas prácticas de ascetismo, después de algunos días sin comer ni beber agua y pocos minutos antes de su muerte, escuchó a un maestro que estaba enseñándole a una niña a tocar el sitar (instrumento musical). Dicho maestro le dijo que si la cuerda estaba muy floja no sonaría, pero si la cuerda se encontraba muy tensa se rompería: la cuerda debía estar en su justa tensión para que pudiera dar música y armonía. Es en ese momento que Sidarta comprendió el camino medio: tanto el ascetismo extremo como la vida de placeres del palacio eran dos extremos, y la verdad se hallaría en la justa medida entre el placer exacerbado y el ascetismo extremo.




El despertar y el Nirvana



De acuerdo con los primeros textos budistas, después de darse cuenta que la abstracción meditativa (dhyana) era el camino correcto hacia el despertar, y ya que el ascetismo extremo no funcionó, Gautama descubrió lo que en el budismo se conoce como camino medio: una senda de moderación, lejos de los extremos del hedonismo y la mortificación, esto lo llevó a descubrir el Noble óctuple sendero, así llamado y descrito por el Buda Gautama en su primer discurso el Dhammacakkappavattana Sutra. En un célebre incidente, estando casi muerto de hambre y debilitado, acepta un tazón de arroz con leche y miel que una joven aldeana llamada Sujata le ofreció pues por su aspecto tan delgado creyó que era un espíritu que le había concedido un deseo.

Continúa el relato diciéndonos que en una noche de luna llena, Gautama se sentó bajo la famosa «higuera arbórea sagrada» —la más famosa fue la bodhi,o en Bodh Gaya—, jurando que sólo se levantaría al encontrar la verdad. Kaundinya y los otros cuatro compañeros, le abandonaron pues creyeron que se había tornado indisciplinado y que por eso abandonó su búsqueda. Pasó varias semanas debajo de este árbol. Como empezó una tormenta, desde abajo de sus raíces surgió Mucalinda —rey de los nagas serpiente—, se enroscó alrededor de Gautama y lo cubrió con su caperuza. Tras 49 días de meditación continua y contando con 35 años de edad, logra entrar en el estado bodi (despertar, completo discernimiento), tomó conciencia de que ya se había liberado definitivamente. Según algunas tradiciones, este hecho ocurrió aproximadamente en el quinto mes del calendario lunar, mientras que según otras, fue en el duodécimo mes. A partir de entonces, Gautama sería conocido por sus seguidores como «el Buda» o «el Despierto» («Buda» es traducido, en algunas ocasiones, como «el Iluminado»).

Conforme al budismo, en el momento de su «despertar», el Buda Gautama llevó a cabo una comprensión completa sobre la causa del sufrimiento y sobre cómo eliminarlo. A esta comprensión se le conoce como las Cuatro nobles verdades, que son los pilares sobre los que se apoyan las enseñanzas budistas. Comprendió que ya no pesaba sobre él la ilusión del falso yo (Anatman): su verdadero ser estaba más allá de las dualidades del aferramiento y la repulsión; había trascendido el espacio y el tiempo; la vida y la muerte, que había detenido el eterno girar de la rueda del Samsara. Es a través del dominio total de estas verdades que alcanzar el supremo estado de liberación o el nirvana es completamente posible para cualquier ser humano. El Buda describió al nirvana como la perfecta paz de una psique que está libre de todo tipo de: ignorancia, avidez, odio y otros estados doloros o «insalubres» para la psique (Klesa). El nirvana también es considerado como «el desvanecimiento del mundo» en el que todo resto de personalidad o juicio se evaporan. En tal estado se adquieren las diez características que todo buda posee.

Según un relato del Ayacana Sutra (Samyutta Nikaya VI.1) —una escritura sagrada del Pali y otros cánones— inmediatamente después de su despertar, el Buda reflexionó si debía o no enseñar el darma a los demás. Le preocupaba que los seres humanos, al estar tan dominados por la ignorancia, la avidez y el odio, nunca podrían reconocer un camino que es tan sutil y profundo como difícil de entender. Sin embargo, según el relato Brahma Sahampati, se convenció que al menos uno lo entendería. El Buda se enterneció y aceptó enseñar.




Formación de la sanga



Según el Vinaya pitaka ocho semanas luego de su despertar, el Buda encontró a dos mercaderes llamados Tapussa y Bhallika, que se convirtieron en sus primeros discípulos. Aparentemente cada uno de ellos dio cabellos de sus cabezas al estupa del complejo religioso Shwedagon en Rangún, Birmania que ha solicitado sean elevados a reliquias (Sarira). El buda se destina a visitar a Ásita y a sus antiguos maestros Arada Kalama y Udaka Ramaputra para hablarles y explicarles sus hallazgos pero estos estaban muertos.

Entonces viajó a la ciudad Sarnath cerca de Benarés en el norte de la India. En el parque de los ciervos ofrece su primer discurso a aquellos cinco compañeros con quienes había buscado la iluminación. Fue entonces cuando se puso en movimiento lo que en el budismo se conoce como la Rueda del darma o Rueda de la Ley. Juntos forman la primera sanga: la comunidad budista.

Sus cinco compañeros se convierten en arjat y cinco meses después con la conversión de Yasa y 50 de sus amigos y otros más, el número de arhat llega a 60. Luego vino la conversión de tres hermanos llamados Kassapa. Junto a la reputación también se incrementó el número de discípulos a 200, 300 y 500 sucesivamente, con lo que la sangha alcanzó a tener más de 1 000 discípulos.




Viajes y enseñanzas



Durante los siguientes 45 años de vida, el Buda viajó a la llanura del Ganges, lo que actualmente es Uttar Pradesh, Bihar y al sur de Nepal, y le enseñó a una amplia variedad de personas: desde nobles hasta barrenderos, a asesinos como Angulimala y a caníbales como Alavaka. Aunque el idioma materno del Buda sigue siendo un misterio; lo más probable es que haya enseñado en una o más de las variedades de los dialectos de las lenguas indoarias. El pali puede ser una normalización de estas.

La sanga viajó a través del subcontinente exponiendo el darma, excepto durante los tres meses del retiro vasana que tiene lugar durante las lluvias que hacen que el viaje sea difícil y hasta peligroso. Otra razón fue que era muy difícil viajar sin causar daño a algún animal. En esta época del año, la sanga se retiraría a los monasterios, parques o bosques y la gente podría encontrarles allí, evitando de esta manera que los monjes mataran accidentalmente a algún animal.

El primer vasana tuvo lugar en Benarés. Luego de esto, el Buda mantuvo su promesa de regresar a Rajagaha, capital de Magadha y vistar al rey Bimbisara. Durante esta visita, Shariputra y Maudgalyayana fueron convertidos por Assaji, uno de los primeros discípulos, llegando a ser los más destacados seguidores del Buda. Pasó el Buda las siguientes tres temporadas en el monasterio de Veluvana en Rajagaha.

El rey Sudodana, al enterarse del «despertar» de su hijo, envió un total de diez delegaciones para pedirle que volviese a Kapilavastu. Los delegados de las primeras nueve en vez de entregar el mensaje se unieron a la sanga y se convirtieron en arjat. La décima delegación, encabezada por Kaludayi,49 un amigo de la infancia de Gautama, entregó el mensaje y se convirtió en un arjat.

Transcurridos dos años desde su «despertar» el Buda Gautama accede a regresar a Kapilavastu y emprende un viaje de dos meses a pie, enseñando el darma a su paso. Al llegar, en el palacio real se preparaban para servir el almuerzo, entre tanto la sanga hacía una ronda de petición de limosnas. Al enterarse de esto, el rey Sudodana dijo:

«El nuestro es el linaje guerrero de Mahamassata. Ni uno solo de sus guerreros ha pedido limosna.»

A lo que el Buda replicó:

«Aquella no es la costumbre de tu linaje real. Pero es la costumbre de mi linaje de Buda. Varios miles de Budas han pasado sus vidas pidiendo limosnas.»

Los textos budistas narran que Sudodana invitó a la sanga al palacio para comer, convite que fue seguido de una charla sobre el darma. Se dice que luego de esto Sudodana se convirtió en un sotapana. Durante la visita de la sanga muchos de los miembros de la familia real se unieron a ella. Ananda y Anuruddha, primos del Buda, llegaron a ser dos de sus discípulos principales. Su hijo Rajula, que para ese momento tenía siete años de edad, también se unió y se convirtió en otro de los diez discípulos principales. Su medio hermano Nanda también se unió y se convirtió en un arjat.

Se cree que de entre los discípulos del Buda, Shariputra, Maudgalyayana, Mahakashyapa, Ananda y Anuruddha fueron los más cercanos. Los otros cinco notables discípulos que completan la decena fueron Upali, Subhoti, Rajula, Mahākaccāna y Punna.

Durante el quinto vasana, el Buda estaba quedándose en Hahavana, cerca a Vesali, cuando recibió la noticia de la inminente muerte de su padre. Fue a visitarlo y le enseñó el darma, luego de esto su padre se convirtió en un arjat.

La muerte y cremación del rey sirvió de inspiración para la creación de una orden de monjas. Los textos budistas registran que el Buda era reacio a ordenar mujeres. Su madre putativa Mahapajapati Gotami, por ejemplo, se acercó a él y le pidió que la dejase unirse a la sanga, pero el Buda se negó a permitírselo. No obstante, Mahapajapati estaba tan dedicada al camino del despertar que reunió a un grupo de damas reales de los clanes Sakia y Koli que siguieron a la sanga en un largo viaje a Rajagaha. Con el correr del tiempo Ananda defiende su causa y pide al Buda que reconsidere su decisión; cinco años más tarde de la formación de la sanga, éste accede a la ordenación de monjas. Razonó que las mujeres y los hombres tienen la misma capacidad para despertar. No obstante les dio a estas unas normas adicionales a seguir (Vinaya).




Paranirvana



De acuerdo con el Mahaparinibbana Sutra del canon Pali, contando el Buda Gautama con 80 años de edad, anunció que pronto llegaría al paranirvana o el final de la sin mortalidad y abandonaría su cuerpo terrenal. Después de esto, comió sus últimos alimentos que había recibido como una ofrenda de un herrero llamado Cunda. Cayendo terriblemente enfermo, el Buda dio instrucciones a su ayudante Ananda para que convenciese a Cunda de que la comida recibida en su casa nada tenía que ver con su muerte y que se había hecho a gran mérito por ser quien le ofreció su última comida. Los doctores el biku Mettanando y Von Hinüber argumentan que el Buda pudo haber muerto de un infarto al mesenterio (Síndrome de la arteria mesentérica superior) una afección propia de la vejez, en lugar de una intoxicación alimenticia.

Debido al número de variantes de las escrituras y a la ambigüedad en la traducción de ciertos términos importantes, el contenido exacto de la última comida del Buda no es totalmente claro. La tradición teravada, en general, sostiene que al Buda se le ofreció algún tipo de carne de cerdo, mientras que la tradición majayana cree que el Buda consumió alguna suerte de trufas o setas. Esto podría reflejar los dos puntos de vista de ambas tradiciones sobre el vegetarianismo budista y los preceptos para monjas y monjes.

Ananda protestó ante la decisión del Buda Gautama de entrar en el paranirvana en las solitarias selvas de Kushinagar —actual Kushinagar, India— del reino Malla. Sin embargo el Buda le recuerda a Ananda que Kushinara fue una vez gobernada por un rey virtuoso que fluyó en armonía con los giros de la rueda del darma. Ananda cantó de alegría:

«44. Kusavati, Ananda, cantaba sin cesar de día y de noche con diez sonidos —el trompeteo de los elefantes, el relinche de los caballos, el traqueteo de los carros, el batir de tambores y tamboriles, música y canto, aclamaciones, aplausos y gritaba: ¡Come, bebe y sé feliz!»
Entonces, el Buda le preguntó a todos los ayudantes de los biku que si tenían algún interrogante o duda a ser aclarados. Ninguno las tenía. Según las escrituras budistas, es entonces que él entra finalmente al paranirvana. Se dice que sus últimas palabras fueron:

«Todas aquellas cosas que son producto de la voluntad (Sankara) son pasajeras. Luchemos con diligencia para liberarnos de ellas.»




Tras su muerte



Su cuerpo fue cremado y las reliquias fueron resguardadas en monumentos o estupas; se cree que algunas de dichas reliquias han sobrevivido hasta el presente. Un ejemplo de ello puede ser el Templo del diente del Buda o Sri Dalada Maligawa en Sri Lanka es el lugar en el que se emplaza la Reliquia del diente del Buda y que existe en la actualidad.

Según las crónicas históricas del Pali de Sri Lanka, el Dipavansa y el Majavansa, la coronación del emperador Asoka ocurrió 218 años después de la muerte del Buda Gautama. Según dos textos documentales en chino: Los 18 discursos (十八部論) y La doctrina de los discursos (部執異論), la coronación fue 116 años después de la muerte del Buda. En consecuencia, el momento de la muerte del Buda fue o en el 486 a. C., según el registro teravada o en el 383 a. C. según el registro majayana. Sin embargo, la fecha tradicionalmente aceptada como el momento real de la muerte del Buda en los países de tradición teravada fue en el 544 a. C. o 545 a. C., porque el reinado del emperador Asoka fue calculado tradicionalmente unos 60 años antes que las actuales estimaciones. En la tradición budista de Birmania, la fecha de la muerte del Buda es el 13 de mayo de 544 a. C., mientras que en la tradición tailandesa es el 11 de marzo de 545 a. C.

El emperador Asoka (273-232 a. C.) se convirtió al budismo después de su sangrienta conquista del territorio Kalinga (actual Orissa) en el este de la Inda, durante la guerra de Kalinga. Lamentando los horrores y miserias provocados por el conflicto, el rey decidió, magnánimamente, renunciar a la violencia y resarcir los daños ocasionados apoyándose, para ello, en el respeto y la dignidad para toda la humanidad. Él propagó la fe budista mediante la construcción de estupas y pilares (los pilares de Asoka) en los que insta, entre otras cosas, al respeto de toda vida animal y ordena a la gente a seguir el darma. Tal vez el mejor ejemplo de esto sea el Gran estupa de Sanchi, cerca de Bhopal (India) que fue construido en el siglo III a. C. y ampliado posteriormente.

El Buda es famosamente recordado por haber dicho a sus discípulos, antes de morir, que no siguiesen a líder alguno. Tras su muerte, Majakasyapa fue designado por la sanga para presidir el primer concilio budista, junto a los otros dos principales discípulos Maudgalyayana y Sariputra.

En vida, al Buda se le conoció por los títulos honoríficos de: Sakiamuni, Sakyasimha, Bhante y Bho; luego de su paranirvana, se le honró con los títulos de: Arijant, Bhagava o Bhagavat o también Bhaguan; Majavira, Jina o Jinendra; Sastr, Sugata; y más comúnmente en las escrituras refiriéndose a sí mismo como Tatágata.

El declive del budismo en su natal India, se produjo por una variedad de razones y eventos aún cuando continuó prosperando más allá de sus fronteras.

El budismo había visto un crecimiento constante desde sus inicios en el siglo VI a. C. hasta su aprobación como la fe oficial del Imperio Maurya por Asoka en el siglo III a. C. Siguió con su florecimiento durante los primeros siglos de la era cristiana y se extendió incluso más allá del subcontinente indio al Asia central a través de la Ruta de la seda y más allá de China. Sin embargo, una disminución constante y gradual de sus seguidores en la India tuvo lugar durante la era gupta. Los monjes chinos que viajaron por la región entre los siglos VIII a. C. y V d. C., tales como Fa Xian, Xuanzang, Yi Ching, Song Yun y la monja Huisheng; dan reportes de un declive de las sangas budistas, especialmente a raíz de la invasión de los Hunos blancos.55 El declive continuó después de la caída de la dinastía pala en el siglo XII d. C. y durante la gradual conquista musulmana del subcontinente indio. Para ese entonces, el budismo se convirtió especialmente vulnerable a los gobernantes hostiles porque se encontraba débilmente afianzado en la sociedad ya que la mayoría de sus seguidores eran comunidades de monjes ascetas.

Aparte de una pequeña comunidad al este de Bengala, en la que había sobrevivido desde la antigüedad, y de Nepal, el budismo estaba prácticamente extinto en la India hacia finales del siglo XIX d. C. En los últimos años, ha visto un resurgimiento en la India debido a la influencia de Anagarika Dharmapala, Kripasaran Mahasthavir, B . R. Ambedkar y al 14° Dalái Lama Tenzin Gyatso.




Reliquias



Luego de la cremación del cuerpo del Buda Gautama, las reliquias fueron repartidas entre ocho familias reales y sus discípulos, las que, siglos más tarde, serían consagradas por el rey Asoka en 84.000 estupas. Son muchos los relatos de índole sobrenatural que rodean a la historia de las presuntas reliquias, tales como que ampararon la difusión del budismo y que dieron legitimidad a los gobernantes.


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