"Cuando una puerta se cierra, otra se abre, pero a menudo vemos tanto tiempo y con tanta tristeza la puerta que se cierra que no notamos otra que se ha abierto para nosotros."


Primeros años de vida y juventud

Alexander Bell nació en Edimburgo, Escocia, el 3 de marzo de 1847. El hogar familiar estaba localizado en 16 South Charlotte Street, Edimburgo, y tiene una placa conmemorativa cerca de la puerta, señalándola como el lugar de su nacimiento. Su padre era el profesor Alexander Melville Bell y su madre Eliza Grace. Tuvo dos hermanos, Melville James Bell (1845-1870) y Edward Charles Bell (1848-1867), ambos murieron de tuberculosis. Al nacer le pusieron por nombre Alexander. Más tarde, suplicó a su padre que le pusiera un segundo nombre, como había hecho con sus dos hermanos. Con motivo de su undécimo cumpleaños, su padre le permitió adoptar "Graham" como segundo nombre, debido a la gran admiración que sentía hacia un amigo canadiense de la familia llamado Alexander Graham. En privado, Alexander Graham era conocido como "Aleck", nombre que su padre siguió utilizando cuando Alexander ya era adulto.

Primer invento

Su mejor amigo era Ben Herdman, un vecino cuya familia operaba un molino harinero. En una ocasión en la que, mientras jugaban, los amigos Ben y Aleck causaron un desastre, John Herdman (padre de Ben) les regañó diciendo: "¿Por qué no hacen algo útil?". Aleck preguntó qué era necesario hacer en el molino y le dijeron que descortezar el trigo, algo que se hacía mediante un tedioso proceso. Entonces, a la edad de 12 años, Bell construyó un dispositivo hecho en casa que combinó las paletas que rotaban con los sistemas de cepillos del clavo, creando una máquina de descortezamiento simple que funcionaba y fue utilizada durante muchos años. En agradecimiento, John Herdman les cedió un pequeño taller para que pudieran "inventar".

Primeros trabajos con el habla

Bell había heredado de su madre una naturaleza sensible y un talento particular hacia el arte, la poesía y la música. Tocaba el piano sin haber recibido clases y era el pianista de la familia. A pesar de su carácter reservado e introspectivo, poseía talento para la mímica y los "trucos con la voz" relacionados con la ventriloquia, con los cuales entretenía a los invitados. Alexander también se vio sensibilizado por la sordera gradual de su madre (que empezó a perder el sentido del oído cuando Bell tenía tan sólo 12 años). Bell y su madre desarrollaron un lenguaje de señas con el que Bell podía transmitirle discretamente la conversación familiar. Además desarrolló una técnica del discurso en tonos claros, modulados directamente de frente a su madre, donde ella lo oiría con claridad razonable. Fue la preocupación de Bell por la sordera de su madre lo que lo condujo a estudiar acústica.

Su familia estaba asociada con la enseñanza de la locución: su abuelo, Alexander Bell en Londres, su tío en Dublín y su padre en Edimburgo, eran todos locutores. Su padre publicó una variedad de trabajos sobre el tema, muchos de los cuales siguen siendo conocidos, especialmente su trabajo The Standard Elocutionist (1860) y Tratado en el discurso visible, que apareció en Edimburgo en 1868. The Standard Elocutionist se publicó en 168 ediciones británicas y se vendieron más de un cuarto de millón de ejemplares sólo en los Estados Unidos. En el libro, se explican sus métodos para enseñar a los mudos a articular palabras y a leer el movimiento de los labios de otras personas para descifrar su significado. El padre de Alexander enseñó a él y a sus hermanos el lenguaje de señas (que él llamó en ese entonces el discurso visible), además de identificar cualquier símbolo y su sonido. Alexander fue tan eficiente en esta labor que se convirtió en parte de las demostraciones públicas de su padre, presentando sus capacidades descifrando en latín, gaélico e incluso los símbolos del sánscrito, los mensajes que su padre le transmitía mediante el lenguaje de señas.


Educación

Al igual que sus hermanos, Bell recibió sus primeros cursos escolares en casa de su padre. Luego fue matriculado en la Royal High School en Edimburgo, Escocia, que dejó a la edad de 15 años. No fue un alumno destacado en la escuela, sino que, por el contrario, faltaba a clases y obtenía calificaciones mediocres. Su interés principal estaba en las ciencias, especialmente la biología, y mostraba indiferencia por el resto de las materias escolares, para consternación de su exigente padre.

Después de dejar la escuela, Bell fue a Londres para vivir con su abuelo, Alexander Bell. Durante el año que pasó con su abuelo, el amor por el aprendizaje creció en él, pasando largas horas de estudio y manteniendo serias discusiones. Su abuelo dedicó grandes esfuerzos a que su joven nieto aprendiera a hablar claramente y con convicción, cualidades que necesitaría para hacerse profesor. A la edad de 16 años, Bell se aseguró un puesto como aprendiz de profesor de locución y música en la Weston House Academy, en Elgin, Moray, Escocia. Aunque era estudiante de latín y griego, enseñaba en un puesto permanente y £10 por sesión. El año siguiente asistió a la Universidad de Edimburgo, encontrándose con su hermano mayor Melville que se había matriculado allí el año anterior, y donde Alexander se propuso hacer los exámenes pero se graduó más adelante en la Universidad de Toronto.


Primeros experimentos con el sonido

Su padre estimuló el interés de sus hijos por el discurso y, en 1863, los llevó a ver un autómata hecho por Sir Charles Wheatstone basado en la anterior obra del barón Wolfgang von Kempelen. El rudimentario "hombre mecánico" tenía la particularidad de que simulaba una voz humana. Alexander se quedó fascinado por la máquina y consiguió una copia del libro de von Kempelen publicado en Alemania, que tradujo a duras penas y, con esa información, Alexander y su hermano mayor Melville construyeron su propia cabeza autómata. Su padre, muy interesado en el proyecto, pagó los materiales. Mientras su hermano construía la garganta y la laringe, Alexander hizo la tarea más difícil, recreando un cráneo realista. Sus esfuerzos resultaron en una cabeza notable que podía "hablar" algunas palabras. Los muchachos ajustaron cuidadosamente los "labios" para que pasara una corriente de aire a presión a través de la tráquea y produjese el sonido "mama" muy reconocible. El invento complació a los vecinos.

Intrigado por los resultados del autómata, Bell continuó experimentando con un ser vivo, el Skye terrier de la familia, "Trouve". Después de que Bell le enseñara a gruñir continuamente, Aleck alcanzaba su boca y manipulaba los labios y las cuerdas vocales del perro para producir un sonido crudo "Ow ah oo ga ma ma." Los visitantes creyeron que su perro podía articular "How are you grandma?" (¿Cómo estás abuela?) y su experimento convenció a los espectadores de que habían visto "un perro que habla". Sin embargo, estos experimentos iniciales de Bell le llevaron a emprender su primer trabajo serio sobre la transmisión del sonido, usando diapasones para explorar la resonancia. A la edad de 19 años, escribió un informe de su trabajo y lo envió a Alexander Ellis, colega de su padre y Ellis respondió inmediatamente indicando que los experimentos eran similares a trabajos existentes en Alemania.

Consternado al enterarse de que el trabajo había sido realizado ya por Hermann von Helmholtz que había transportado una vocal sonora por medio de un diapasón similar, Bell se dedicó a estudiar el libro del científico alemán, Sensation of Tone (Sensación del tono). De su traducción de la edición alemana original, Alexander realizó una conjetura a partir de la cual desarrollaría todo su trabajo futuro sobre la transmisión del sonido, "Sin saber mucho sobre el tema, me parece que si una vocal de sonido puede ser producida por medios eléctricos, así podrían también las consonantes, permitiendo articular el habla".


Tragedia familiar

En 1865, cuando la familia Bell se mudó a Londres, Alexander regresó a la Weston House como un asistente y en sus horas libres, continuó con sus experimentos de sonido usando un equipamiento mínimo de laboratorio. Allí se concentró en experimentar con electricidad para transmitir sonido y después instaló un cable de telégrafo desde su cuarto en Somerset College hasta otro de un amigo. Durante el otoño y el invierno, su salud lo afectaba, experimentando un marcado cansancio. Su hermano menor, Edward "Ted" fue igualmente internado, diagnosticándosele tuberculosis. Mientras Alexander se recuperaba, sirvió al año siguiente como instructor en el Somerset College. Por el contrario la salud de su hermano siguió empeorando, y finalmente fallecería. Luego de la muerte de su hermano, Bell regresó a casa en 1867. Su hermano mayor, "Melly" se casó y se mudó, con aspiraciones a obtener un título en la Universidad de Londres, Bell dedicó los años siguientes a preparar los exámenes de ingreso, empleando su tiempo libre en la residencia de su familia a estudiar.

Colaborando con su padre en demostraciones de lenguaje de señas y lecturas, llevó a Bell a Susanna E, la escuela privada principal para sordos en South Kensington, Londres. Sus primeras dos alumnas fueron "sordomudas", que tuvieron un notable progreso bajo su tutela. Mientras su hermano mayor parece alcanzar éxito sobre muchos frentes, incluyendo la fundación de su propia escuela para locución, centrándose en la patente de un invento, y empezando una familia. En mayo de 1870, Melville muere por una complicación de tuberculosis, causando una crisis familiar. Su padre también había sufrido una enfermedad debilitante anteriormente y había sanado tras una convalecencia en Terranova y Labrador. Los padres de Bell adelantaron una mudanza largamente planeada cuando se dieron cuenta de que su hijo restante también estaba enfermo. Haciendo un juicio rápido, Alexander Melville Bell consultó a Bell para poder vender toda la propiedad familiar, concluyendo todos los asuntos de su hermano (Bell tomó a un último alumno, curando un ceceo pronunciado) y se unió con su madre y padre en la idea de partir para el "Nuevo Mundo". Por ello, Bell, tuvo que concluir su relación con Marie Eccleston, quien admitió que no estaba preparada para dejar Inglaterra con él.


Teléfono

En 1860 Antonio Meucci saca a la luz su invento, el "teletrófono". En una demostración pública, la voz de un cantante se trasmitió a una considerable distancia. La prensa italiana de Nueva York publica una descripción del invento y un tal Sr. Bendelari se lleva a Italia un prototipo y documentación para producirlo allí, pero no se vuelve a saber de él, como tampoco se materializa ninguna de las ofertas que surgen tras la demostración. Consciente de que alguien puede robarle la patente, pero incapaz de reunir los 250$ que cuesta la patente definitiva, tiene que conformarse con un trámite preliminar de presentación de documentación que registra el 28 de diciembre de 1871 y que puede permitirse renovar sólo en 1872 y 1873.

En cuanto tiene el acuse de recibo de Patentes, vuelve a empeñarse en demostrar el potencial de su invento. Para ello, ofrece una demostración del telégrafo parlante a un empresario llamado Edward B. Grant, vicepresidente de una filial de la Western Union Telegraph Company. Cada vez que Meucci trataba de avanzar, se le decía que no había hueco para su demostración, así que a los dos años, Meucci pidió que le devolvieran su material, a lo que le contestaron que se había perdido.

En 1876, Alexander Graham Bell registró una patente que realmente no describe el teléfono pero lo refiere como tal. Cuando Meucci se enteró, pidió a su abogado que reclamara ante la oficina de patentes de los Estados Unidos en Washington, algo que nunca sucedió. Sin embargo, un amigo que tenía contactos en Washington, se enteró de que toda la documentación referente al telégrafo parlante registrada por Meucci se había perdido. Una investigación posterior puso en evidencia un delito de prevaricación por parte de algunos empleados de la oficina de patentes con la compañía de Bell. En un litigio posterior entre Bell y Western Union, afloró que existía un acuerdo por el cual Bell pagaría a la Western Union un 20% de los beneficios derivados de la comercialización de su invento durante 17 años.

En el proceso legal de 1886, Meucci tuvo que lidiar, incluso contra sus propios abogados, presionados por el poderoso Bell, pero Meucci supo hacer entender al juez que no cabía duda en cuanto a la autoría del invento registrado. A pesar de la declaración pública del entonces Secretario de Estado: “existen suficientes pruebas para dar prioridad a Meucci en la invención del teléfono". A pesar de que el gobierno de Estados Unidos inició acciones legales por fraude contra la patente de Bell, el proceso embarrancó en el arenal de los recursos por los abogados de Bell, hasta cerrarse a la muerte de Meucci en 1889.

Meucci falleció pobre y amargado y jamás vio la gloria y el reconocimiento de su talento, el cual chocó con su escaso conocimiento del inglés y su poca desenvoltura ante las artimañas legales y los ingentes intereses económicos de las grandes corporaciones de Estados Unidos.

El 11 de junio de 2002, el Boletín Oficial de la Cámara de Representantes de los EE.UU. publica la Resolución Nº269 por la que se honra la vida y el trabajo de inventor italoamericano. En la misma se reconoce que fue más bien Meucci antes que Graham Bell quien puede haber sido el inventor del teléfono. Reconoce además que demostró y publicó su invento en 1860 y concluye con un reconocimiento a su autoría en dicha invención.

En 2013 investigadores del Smithsonian recuperan la voz de Graham Bell, grabada en discos de cera y cartón de 125 años atrás, por medio de tecnología óptica.


Siguientes progresos

Tras patentarlo, Bell comenzó una serie de demostraciones y conferencias públicas para introducir su teléfono entre la comunidad científica así como al público en general. Su demostración en la exposición del centenario en Filadelfia de 1876, el día siguiente, hizo del teléfono la noticia de titulares alrededor del mundo. Influyentes visitantes como el Emperador Pedro II de Brasil pudieron observar el invento. Después, Bell tendría la oportunidad de demostrarle personalmente su invención a William Thomson, primer barón Kelvin, el renombrado científico escocés por sus estudios en termodinámica, y hasta a la Reina Victoria I del Reino Unido, quien pidió una audiencia privada en el Castillo de Osborne, en su hogar en la Isla de Wight, la reina calificó la demostración de "extraordinaria". El entusiasmo que rodeaba a las demostraciones en público de Bell ayudó a la aceptación del revolucionario dispositivo.

La Bell Telephone Company fue creada en 1877 y para 1886, más de 150.000 personas en los Estados Unidos poseían teléfonos. Los ingenieros de la compañía de Bell llevaron a cabo numerosas mejoras al teléfono, que se convirtió en uno de los productos más exitosos. En 1879, la compañía de Bell adquirió las patentes de Edison para el micrófono de carbón de la Western Union. Esto hizo el teléfono práctico para las largas distancias, al contrario del transmisor accionado por voz de Bell que requería que los usuarios gritaran en él para que se oyera en el teléfono de recepción, aún en las distancias cortas. El 25 de enero de 1915 Alexander Graham Bell envió la primera llamada telefónica transcontinental, desde el 15 de Day Street en la ciudad de Nueva York, que fue recibida por Thomas Watson en la 333 de Grant Avenue en San Francisco, California. The New York Times reportó:

"El 9 de octubre de 1876, Alexander Graham Bell y Thomas Watson hablaron por teléfono el uno con el otro mediante un alambre tendido entre Cambridge y Boston. Esa fue la primera conversación mantenida a través de un alambre. En la tarde de ayer (25 de enero de 1915) los mismos hombres hablaron por teléfono mediante un cable de 3.400 millas entre Nueva York y San Francisco. El señor Bell se encontraba en Nueva York y su socio el señor Watson estaba en el lado opuesto del continente. Ellos se escucharon más claramente que en la primera conversación, de hace 38 años".

La imagen de Bell fue utilizada de forma reiterada por AT&T y las empresas del grupo, en su publicidad, como parte de una elaborada política de imagen. Pese a su presencia en las ceremonias, no desempeñó ningún papel activo en el desarrollo técnico del negocio que se creó en torno a su patente.


Vida en familia

El 11 de julio de 1877, algunos días después de que se fundara la Bell Telephone Company, Bell se casó con Mabel Hubbard (1857-1923) en el estado de Hubbard en Cambridge, y poco después, emprendió una luna de miel de un año por Europa. Durante esa excursión, Bell llevó un modelo de su teléfono con él.

Aunque el noviazgo había comenzado años atrás, Alexander esperó hasta estar financieramente seguro antes de casarse. Aunque el teléfono pareció ser un éxito "inmediato", no era inicialmente una empresa rentable y las principales fuentes de la renta de Bell eran las conferencias hasta después de 1897. Tendrían cuatro niños: Elisa (Elsie) May Bell (1878-1964) que se casaría con Gilbert Grosvenor, editor de la National Geographic Society, Marian Hubbard Bell (conocida como "Daisy") (1880-1962) y dos hijos que murieron en su infancia.

En 1882, Bell se naturalizó ciudadano estadounidense. La familia de Bell mantuvo su residencia en Washington D.C., donde Bell instaló su laboratorio. En 1915, describió su estado como: "No soy uno de esos «americanos escritos con guión» que afirman lealtad a dos países". A pesar de este declaración, Bell sería reclamado como "hijo nativo" por Canadá, Escocia y los Estados Unidos. Para el verano de 1885, los Bell tuvieron unas vacaciones en la isla del Cabo Bretón, en Nueva Escocia, pasando tiempo en la pequeña aldea de Baddeck. Al regresar en 1886, Bell comenzó a construir un inmueble en medio del campo de Baddeck, con vista al lago Bras d'Or. En 1889 ya había una casa grande, bautizada "The Lodge" ('la casa de campo' en español) y dos años más tarde comenzó la construcción de un complejo más grande de edificios, que los Bell nombrarían Beinn Bhreagh (gaélico: 'montaña hermosa') en honor a las ancestrales Tierras Altas de Escocia de Alexander. Bell pasaría su muerte, y algunos de sus años más productivos en la residencia en Washington D.C. y Beinn Bhreagh.


Premios

En 1880, Bell recibió el premio Volta de la Academia Francesa de Ciencias e Invirtió el dinero obtenido con este premio (50 mil francos) en el desarrollo de un nuevo proyecto, el fotófono, en colaboración con Charles Sumner Tainter. El invento intentaba transmitir el sonido utilizando un rayo de luz, un precursor de la fibra óptica. También trabajó en uno de los primeros sistemas de grabación de sonidos conocido, basado en imprimir un campo magnético para reproducir sonidos. La idea fue abandonada al no poderse construir un prototipo; sin embargo, los principios básicos encontrarían aplicaciones prácticas casi un siglo más tarde, en las cintas magnéticas y las computadoras.

Bell recibió varias distinciones, entre ellas la Legión de honor del gobierno francés, el premio Volta ya mencionado, la medalla Albert de la Royal Society of Arts, la medalla Edison, y un doctorado por la Universidad de Würtzburg. Registró 18 patentes individuales, y doce más con sus colaboradores, entre ellas 14 por el teléfono y telégrafo, cuatro por el fotófono, una por el fonógrafo, nueve por vehículos aéreos (incluyendo cuatro de hidroplanos) y dos por celdas de selenio. También se adjudica a Bell la invención del detector de metales, en 1881.

Muerte

Bell murió de anemia perniciosa el 2 de agosto de 1922 en su casa de Beinn Bhreagh, Nueva Escocia, a la edad de 75 años.67 Su esposa Mabel cuidó de él en sus últimos meses. Fue enterrado en los montes cercanos. Dejó una viuda y dos hijas, Elisa May y Marion.


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